Las consultas de familia casi nunca respetan el horario de la secretaria. Llegan después de una pelea, de una notificación, de una madrugada en la que alguien ya no aguanta. Si lo único que hay es un Instagram o un mail que dice «te llamamos», esa persona se va con la primera profesional que le contestó algo concreto.
La Dra. Lorena Anabel Vega lleva más de veinte años en civil y familia. El sitio es lorenaanabelvega.com.ar. No promete el resultado de un juicio. Cuenta trayectoria y deja una puerta.
Un estudio de este fuero no puede recibir con un sticker. Tampoco pedir el DNI en el primer renglón. El tono es parte del oficio: decir si toman el asunto o si no es su materia.
Se puede escribir sin un formulario de ocho campos. Un hilo breve ordena el motivo y pasa a WhatsApp del estudio. Ella no está las veinticuatro horas detrás del chat. La web sí. Cuando corresponde, atiende una persona.
A las once, quien busca el apellido quiere una dirección propia. No un directorio que cobra por aparecer al lado de veinte colegas.


